02/04/2012

Las isoflavonas de Soja en la menopausia

El papel de las isoflavonas es apreciado ampliamente y actualmente es asunto de intensa investigación. La doble actividad de las isoflavonas (actuando a la vez como estrogénicas y antiestrogénicas), le confieren una serie de cualidades que permiten regular el balance hormonal en la mujer, pudiendo prevenir la osteoporosis y actuar como potentes antioxidantes que protegen frente al desarrollo de cáncer de mama.

El 85% de las mujeres sufren disfunciones, más o menos grabes, ligadas a la menopausia, un fenómeno completamente natural que tiene lugar entre los 40 y los 60 años representando el fin del periodo fértil, con la finalización de la función ovárica y la desaparición del ciclo menstrual.

El periodo de la menopausia, desafortunadamente, se caracteriza por una serie de molestias, conectado a la disminución de hormonas causando una menor calidad de vida.  Los problemas más conocidos son los llamados sofocos, el cambio en el estado anímico y las molestias en el sueño. Estos son los efectos más evidentes y conocidos de la menopausia, pero, en realidad, no son los problemas más peligrosos.

La falta de estrógenos determina patologías cardiovasculares y osteoporosis. Durante el primer año de la menopausia, estas patologías no muestran ningún síntoma y cuando finalmente aparecen los síntomas, resultan complejos y difíciles de poder tratar.

El Profesor M. Imhof, de la Clínica Ostetrica de la Universidad de Viena, hablando de la menopausia, afirma que: “La cosa más importante es que en la menopausia, la carencia estrongénica produce un aumento notable del riesgo de problemas cardiovasculares, ya que aumenta la presión arterial, el colesterol, los triglicéridos y la rigidez de las arterias”. Se verifica, también, un aumento del riesgo de tumores en el útero, los senos y los ovarios; así como una fuerte desmineralización ósea que acaba produciendo osteoporosis. Aumenta también el riesgo de demencia senil y de patologías neurodegenerativas, como el Alzheimer o el Parkinson. El riesgo es mayor a causa del tabaquismo, que aumenta la probabilidad de tumores y/o de patologías cardiovasculares.

Por este motivo es importante intervenir antes del primer síntoma de la menopausia, para poder proteger el sistema cardiovascular, el útero, los senos y el sistema óseo con terapias eficaces que, además, pueden ser utilizadas durante muchos años.

La terapia que se suele aplicar es la Terapia Hormonal Sustitutiva (terapia medica utilizada para aliviar los síntomas menopáusicos, sustituyendo las hormonas naturales de la mujer por hormonas artificiales) aunque solamente puede utilizarse durante un corto período de tiempo, ya que a causa de los posibles riesgos que conlleva debe ser suspendida. Las hormonas químicas (elaboradas en laboratorios de forma artificial), utilizadas en la Terapia Hormonal Sustitutiva, pueden causar una activación y proliferación de células tumorales con el posible riesgo de agravar patologías oncológicas.

Una mujer de cincuenta años tiene todavía un mínimo de treinta años más de vida. Durante este periodo, las enfermedades mencionadas anteriormente pueden aparecer o agravarse. Por este motivo, en los últimos años, la atención de los investigadores se ha centrado en estudiar el uso a largo plazo de remedios naturales; con la voluntad de combatir los síntomas menopáusicos, evitando daños causados por la Terapia Hormonal Sustitutiva.

En 2002, se empezaron a estudiar soluciones naturales; entre las cuales, la utilización de la Soja.

De la Soja es posible isoflavonas, que realizan una actividad similar a la de los estrógenos, de hecho, se les denomina fitoestrógenos.  Los fitoestrógenos inhiben los síntomas de la menopausia.

Los fitoestrógenos son sustancias de origen natural provenientes de los alimentos vegetales, estos actúan reemplazando a los estrógenos durante la etapa de la menopausia. Las propiedades de los fitoestrógenos actúan como:

  • Receptores biológicos de los estrógenos, reemplazándolos y actuando en forma similar a ellos.
  • Reducen los sofocos propios de las mujeres menopáusicas.
  • Previene la aparición de osteoporosis.
  • Reduce la probabilidad de producirse enfermedades cardiovasculares.
  • Disminuye la concentración de colesterol y triglicéridos en sangre.
  • Reduce la incidencia en el cáncer de mama.


Los complementos alimenticios como Flavodona, por su contenido en Isoflavonas Soja, Salvia, Cola de Caballo, vitaminas y minerales, ayuda a reducir la deficiencia hormonal. Consigue aumentos significativos tanto en el contenido mineral de los huesos como en la densidad ósea de la columna lumbar. Produce también mejoras en los niveles de lípidos y lipoproteínas, mejorando la circulación, reduciendo sofocos, aumentando la libido, reduciendo trastornos de origen nervioso y distribuyendo la tendencia al aumento de peso.


BIBLIOGRAFÍA
  • Elaboración propia a partir de datos procedentes de:
Hays J, Okene JK, Brunner RL, Kotchen JN, Manson JE, Patterson RE, et al. Women's Health Initiative Investigators. Effects of estrogen plus progestin on health-related quality of life. N Engl J Med. 2003;348:1835-7. 

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