
Exfoliación eficaz y suave: elimina las células muertas, mejora la luminosidad y deja la piel más uniforme y tersa.
Hidratación y nutrición: restaura el manto hidrolipídico, dejando la piel suave, elástica y protegida.
Acción calmante y reparadora: calma las irritaciones, favorece la regeneración cutánea y mejora el aspecto de las pieles estresadas o enrojecidas.
Efecto antiedad: mejora la elasticidad, atenúa los signos del tiempo y aporta a la piel un aspecto joven y tónico.
Apta para pieles mixtas, grasas y acneicas: regula el sebo, reduce los brillos y previene la deshidratación para un equilibrio óptimo.
Tarro de 50 ml
Aplicar sobre la piel limpia y seca evitando el contorno de ojos. Dejar actuar durante 10-15 minutos.
Aclarar con abundante agua. Ciclos de aplicación recomendados: las primeras 3 semanas: 3 veces por semana en una sola aplicación – las siguientes 3 semanas: 2 veces por semana en una sola aplicación – durante los siguientes 2 meses: 1 vez por semana en una sola aplicación. Evitar:
Dióxido de Titanio
Un mineral inorgánico ampliamente utilizado por su capacidad para absorber y reflejar partículas no deseadas. Presente en forma micronizada para garantizar una aplicación uniforme, desempeña un papel esencial en la absorción del exceso de sebo y en la purificación de la piel sin obstruir los poros.
Miel de Ulmo
Un producto apícola de origen chileno, particularmente rico en flavonoides y ácidos fenólicos. Su composición única, que incluye peróxido de hidrógeno natural, le confiere potentes propiedades antimicrobianas, lo que la hace ideal para combatir la proliferación de bacterias y hongos, protegiendo al mismo tiempo la barrera cutánea.
Beta-glucano
Un polisacárido bioactivo derivado de la avena o de las levaduras, conocido por su capacidad para interactuar con los receptores de la piel. Mejora la resistencia cutánea ante el estrés externo, favorece la reparación de los tejidos y reduce la pérdida de agua transepidérmica (TEWL), manteniendo la hidratación de forma prolongada.
Aceite de Babasú
Extraído de las semillas de la palma de Babasú (Attalea speciosa), es rico en ácido láurico y ácido mirístico, que presentan afinidad con el sebo natural de la piel. Este aceite tiene un punto de fusión bajo, lo que permite una aplicación sedosa y una rápida absorción sin dejar residuos grasos.
Ácido Glicólico
Un alfa-hidroxiácido (AHA) altamente puro y estable, derivado de la caña de azúcar. Gracias a su pequeño tamaño molecular, penetra fácilmente en la epidermis, favoreciendo el desprendimiento de las células córneas y estimulando la renovación celular. Se utiliza frecuentemente para mejorar el aspecto de la piel con fotodaño.
Manteca de Karité
Un lípido natural derivado de las semillas del árbol de Karité (Vitellaria paradoxa). Contiene elevadas concentraciones de ácido esteárico y oleico, que favorecen la regeneración de la barrera cutánea. La presencia de fitoesteroles mejora sus propiedades protectoras y reduce la sensibilidad cutánea.
Aceite de Oliva
Obtenido por prensado en frío de las aceitunas, este aceite es particularmente rico en ácido oleico (omega-9), polifenoles y escualeno. Su fracción insaponificable mejora la reparación de la piel y posee un efecto antioxidante natural, protegiendo contra el envejecimiento prematuro.
Aceite de Argán
Extraído de las semillas de la planta Argania spinosa, contiene tocoferoles (vitamina E), ácido linoleico (omega-6) y esteroles, que mejoran la estabilidad de la barrera lipídica cutánea. Es un ingrediente ligero y altamente biodisponible, ideal para pieles que necesitan hidratación profunda sin sensación grasa.
Extracto de Aloe
Derivado de las hojas de Aloe barbadensis, está compuesto por polisacáridos de alto peso molecular (como el acemanano), enzimas y minerales. Estos componentes favorecen el mantenimiento de la hidratación, calman las irritaciones y mejoran la regeneración de los tejidos cutáneos dañados.
Aceite de Almendras Dulces
Extraído de las semillas de *Prunus amygdalus dulcis*, es rico en triglicéridos (principalmente ácido oleico y linoleico) y tocoferoles. Gracias a su composición lipídica similar al sebo humano, es particularmente útil para restaurar la función de barrera cutánea, mejorando la elasticidad y la suavidad.