
Alivio de la tos: calma la tos asociada a bronquitis, asma, alergias y enfermedades estacionales.
Acción antiinflamatoria: reduce la inflamación y alivia las irritaciones de las vías respiratorias.
Descongestionante: descongestiona las mucosas y favorece la reparación de los tejidos.
Fluidificante: mejora la fluidez del moco bronquial y facilita su eliminación.
Hidratante de las mucosas: protege contra la sequedad, aliviando las inflamaciones.
A base de: Helicriso, Llantén, Altea (Malvavisco), Tomillo, Yemas de Pino, Aceites esenciales de Eucalipto y Menta, Vitamina C, Drosera y Ácido Cítrico.
Jarabe de 250 ml
De 2 a 3 cucharadas al día según las necesidades
Tusifren es un jarabe nutracéutico que actúa restableciendo el bienestar de las vías respiratorias superiores e inferiores. Contiene una selección de plantas, extractos vegetales, aceites esenciales y vitaminas que actúan en sinergia para tratar las afecciones de las vías respiratorias.
Tusifren es un producto completo, útil en un amplio espectro de problemas respiratorios con propiedades multifuncionales: emolientes, hidratantes, antiinflamatorias y antimicrobianas.
La formulación líquida en jarabe dosificable garantiza la absorción rápida de los principios activos y facilita la toma cuando se desea modificar la dosis según las necesidades individuales.
Se desaconseja su toma en caso de alergia a uno o más ingredientes.
En caso de embarazo, lactancia o condiciones médicas y patologías preexistentes, es recomendable seguir el consejo de su médico.
Helicriso, Llantén, Altea (Malvavisco), Tomillo, Yemas de Pino, Aceites esenciales de Eucalipto y Menta, Sorbato de Potasio, Vitamina C, Benzoato de Sodio, Drosera, Goma Xantana, Ácido Cítrico.
Helicriso
El aceite esencial de Helicriso, extraído de la parte superior de sus flores, posee interesantes y potentes propiedades terapéuticas antiinflamatorias y antialérgicas, especialmente para el sistema respiratorio. La medicina popular ha aprovechado las virtudes del Helicriso durante mucho tiempo; de hecho, las flores y hojas de la planta se utilizan para tratar una gran variedad de trastornos como resfriados, tos e inflamaciones.
Llantén
Indicado para problemas respiratorios como el resfriado, la tos y el catarro. Posee propiedades antitusivas y antiespasmódicas que alivian la irritación de las vías respiratorias. También tiene propiedades expectorantes, ya que ayuda a expulsar la mucosidad y el catarro.
Altea (Malvavisco)
Es una planta con propiedades emolientes, hidratantes y antiinflamatorias: por este motivo, se utiliza para tratar la irritación de la mucosa orofaríngea. Gracias a su alto contenido en mucílagos, que tienden a formar una fina película protectora e hidratante, el altea es muy útil para uso externo en caso de piel irritada, sensible, seca, enrojecida o deshidratada.
Tomillo
El aceite esencial extraído de las sumidades floridas posee principalmente una actividad antimicrobiana para el tratamiento de infecciones de la cavidad orofaríngea. Se le atribuyen propiedades antiespasmódicas, antimicrobianas y expectorantes. Está indicado para el tratamiento de la bronquitis y la tos.
Yemas de Pino
Poseen una acción balsámica y expectorante gracias al aceite esencial contenido en las yemas. Sus propiedades se utilizan para tratar trastornos congestivos de las vías respiratorias superiores e inferiores: resfriado, tos, bronquitis, neuralgia e inflamación de la cavidad orofaríngea, así como para combatir la ronquera y la congestión nasal.
Aceite esencial de Eucalipto
El aceite de eucalipto ayuda a combatir el resfriado descongestionando y despejando las vías respiratorias. También se emplea como calmante y antiinflamatorio para reducir dolores musculares y como antiséptico. Sus propiedades purificantes permiten obtener una atmósfera fresca.
Drosera
Útil en caso de trastornos respiratorios como tos espasmódica, bronquitis, traqueítis, laringitis y tos ferina. Contiene principios activos con propiedades antiespasmódicas en la musculatura lisa de los bronquios, además de ser desinfectante y antiinflamatoria. En la medicina natural tradicional, se utiliza en preparados para el tratamiento del asma, la tos espasmódica y la tuberculosis.
Vitamina C
Se utiliza comúnmente en la profilaxis de las infecciones del tracto respiratorio superior. Desde la antigüedad, ha sido empleada como remedio para el resfriado y la gripe.